
Y aquí me toca poner el porqué y el cuando de mis lágrimas y allá voy.
Caen mis lágrimas amargas cuando pierdo a quien quiero, cuando siento dolor del alma por el desagradecimiento, por la injusticia y por la impotencia de no saber o no poder hacer nada. Lloro cuando la mentira, la traición, la maldad y las manipulaciones son plumas que escriben en los corazones para hacer daño a sabiendas …
Pero también tengo lágrimas dulces de emociones… de sensibilidades, de agradecimientos y de cercanías cariñosas que gratuitamente recibo a diario.
No lloro por lo que no ha sido ni por lo que no he luchado… tampoco lloro por lo que no me dan … ni lloro por ilusiones inmerecidas…
Vivo, y claro … también río, y carcajeo, y sonrío y me asombro… y también, a veces , dudo ,y por supuesto hay muchas cosas que no entiendo… y creo que nunca entenderé… pero , eso sí, sigo buscando las respuestas.