sábado, 20 de diciembre de 2008

Siempre están ahí

Ayer he cenado en compañía. Han venido mi amigo Rubén y su mujer Lucia.
La cena ha sido : sopa de verduras, pizza y bombones. La sopa la he hecho yo y ellos han traído la pizza y los bombones. Sencilla la cena, importante tesoro lo demás , la compañía y la conversación.
Rubén es exalumno, excompañero de trabajo y ahora queda el amigo. Es bueno en esencia y coherente. Yo me siento muy orgullosa de él y de que esté en mi vida. Gracias Rubén por ser como eres, y soy tan ilusa que a veces creo, que quizás yo haya aportado mi granito al ser que hoy eres..
Lucia llegó a mi vida a través de él, todavía recuerdo cuando muy orgulloso y contento me la presentó, recuerdo su mirada… he ido compartiendo muchas cosas con ella, tantas… que hasta me conoce desnuda, es AMIGA, así con mayúsculas…
Los dos son ternura, compromiso, ayuda, memoria, sensibilidad y lucha.
Un abrazo de esos de los míos, que son fuertes y largos…
Ya sabéis… os quiero cuando estáis y cuando no.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Gracias por elegirme

Hoy, este blog cumple un mes… es un bebé todavía, pero ya me ha enseñado y ha hecho sentir muchas cosas.
He aprendido recursos técnicos , he aprendido a desnudar mi alma ante desconocidos, he aprendido la disciplina y compromiso para con estas páginas… he aprendido que lo poco me libera… y supongo que he aprendido más cosas.
Aprender está bien.
Pero …lo que he sentido y siento quizás sea lo más gratificante.
He sentido alivio,
He sentido agradecimiento.
He sentido satisfacción.
He sentido ternura.
He sentido simpatía.
He sentido amistad.
He sentido añoranza.
He sentido ganas de seguir soñando.
He sentido que estoy viva.
He sentido que quizás lo que yo diga, piense y sienta le importa a alguien.
He sentido deseos de ser comprendida.
He sentido que ha merecido la pena el intento.
He sentido y siento que este espacio me es necesario.
He sentido alegría, he reído y he sonreído.
He sentido emoción y … he sentido que es mío.
No está mal eh!! y tan solo tiene un mes.
Deseo que crezca y que yo lo haga con él.
Gracias a quienes os tomáis la molestia de visitarlo y leerlo.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Una orquesta...


A veces sucede que el sonido de la pandereta suena estridente, repetitivo y, claro, cansa. Y lo que debería ser festivo se convierte en fastidio.
Las personas, a veces, también podemos sonar como panderetas.
Os diré lo que es, para mi, sonar como panderetas.
Es hablar sin escuchar.
Es adular.
Es anteponer el YO al tú, al él o ella, al nosotr@s, al vosotr@s y a ellos o ellas.
Es buscar “rendimiento e intereses” en nuestras relaciones.
Es ocultar las estrellas que son los demás.
Es no querer ver, mirar y disfrutar de lo que está ahí, que también es importante.
Es hacer ruido porque la letra no tiene contenido.
Es pensar que la alegría está en la fiesta.
Es creer que el ombligo es la parte más importante del cuerpo.
Es poner etiquetas a todo lo que tenemos.
Es usar tópicos para justificar nuestra ignorancia.
Es ser como elefantes pisando flores.
Es …matar la música.

Es cierto, las panderetas puede que sean necesarias a veces, pero no como único instrumento de la “orquesta”.
Yo prefiero a los pianos ,a los violines, a las trompetas, a las flautas…
Bueno, en realidad, lo que a mi me encanta oír es a la orquesta completa, con armonía, con sensibilidad y con “todos para uno, uno para todos”.

Que tengamos un buen día, y no sonemos mucho como panderetas.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Confiar... fiarse...

Ayer me he ido a la cama pensando en una persona, bueno, en realidad ha sido en dos.
¡Qué bueno es decir la verdad! ¡qué gratificante es enfrentarse a situaciones incómodas!
¡qué gustazo es hacer lo que se debe! ¡qué liberador es expulsar los miedos!
Y casi siempre que esto sucede, lo que esperábamos con temor que aconteciese se esfuma…
Y con ello aprendemos : valentía, sinceridad, cercanía y tranquilidad.
Con la verdad y con el arrojo, casi siempre sorprendemos a los demás y ganamos confianza.
Casi siempre hablamos de querer y que nos quieran, pero ¿y la confianza?
Yo ya he aprendido a querer sin pedir respuesta, si no me quieren… pues no pasa nada, no se puede obligar a que nos quieran, y mucho menos a que nos quieran como nosotros lo deseamos… “El que no nos quieran como nosotros queremos que nos quieran, no significa que no nos quieran”
Que se fíen de NOSOTR@S, sí depende de lo que hagamos y de lo que digamos.
Confiar, fiarse… ¡qué hermosas palabras y actitudes!

martes, 16 de diciembre de 2008

Triunfador@s y Derrotad@s


Dándole vueltas y más vueltas a situaciones y comportamientos humanos me he acordado que hace mucho tiempo ya, había hecho una reflexión sobre perdedores/as y triunfadores/as… la equivocación o el acierto en conceptos básicos de cómo ser y encarar la vida traen consigo la felicidad o el sentirse desgraciado…
A ser feliz se aprende… con más o menos esfuerzo, pero se aprende.
Os dejaré aquí la reflexión de la que os hablaba.
VENCEDORES/AS Y DERROTADO@S
Cuando un/a triunfador/a comete un error, dice; “me equivoqué” y aprende la lección. Mientras un/a perdedor/a dice: “no fue culpa mía” y responsabiliza a l@s otr@s.
Un/a triunfador/a sabe que la adversidad es el mejor de los maestros y un/a perdedor/a se siente víctima durante las adversidades.
Un/a triunfador/a sabe que el resultado de las cosas depende de sí mismo y un/a perdedor/a cree que existe la mala suerte.
Un/a triunfador/a trabaja mucho y dedica más tiempo para sí mismo y un/a perdedor/a está siempre “muy ocupado” y no tiene tiempo siquiera para los suy@s.
Un/a triunfador/a enfrenta los desafíos uno a uno y un/a perdedor/a los rodea y no se atreve a intentar. Un/a triunfador/a se compromete, da su palabra y cumple, un/a perdedor/a hace promesas y cuando falla sólo se sabe justificar.
Un/a triunfador/a dice: “soy bueno, pero puedo mejorar” mientras que un/a perdedor/a: “no soy tan malo como otros”.
Un/a triunfador/a escucha, comprende y responde y el/la perdedor/a no espera que llegue su momento de hablar. Un/a triunfador/a respeta aquellos/aquellas que saben más y se preocupa en aprender algo de ellos/ellas, mientras un/a perdedor/a se resiste a todos/as los/as que saben más y sólo se fija en sus defectos.
Un/a triunfador/as es parte de la solución; en cambio un/a perdedor/as es parte del problema.