martes, 6 de julio de 2010

Hugo


Ya has llegado!!!
Con tu carita dulce,
lleno de ilusión y alegría…
Has traído sosiego,
ternura,
inocencia,
y cierta inquietud.
Una vida por vivir y sentir.
Futuro por construir…
Sin miedo… te aportaremos:
arena,
cemento,
cal,
colores,
paleta,
alicatados,
delicadeza,
flores,
paisajes,
caminos…
y tú… crearás lo que quieras crear.
Nosotros lo veremos…
y quizás … te ayudaremos…
tenderemos manos…
pondremos hombros…
te ofreceremos regazos…
te enseñaremos a reír,
enjugaremos lágrimas…
te abriremos la ventana de los sueños,
y quizás…
pretendamos cerrarte las puertas de las oscuridades…
tendrás espejos en los que mirarte,
y ojalá sepas que TÚ,
únicamente tú, eres el que debes forjarte.
Hoy eres el inicio…
una vida te espera…
nueva para los que ya están… y la única para ti.
Vívela!!!!! Créala!!!!
Bienvenido al mundo!!
Isabel.

2 comentarios:

Mª Teresa Sánchez Martín dijo...

Felicides y bienvenido sea ese pequeño. Son la la esperanza del mundo, traen alegría a quienes les quieren y un aire fresco a toda la familia.

Un abrezo.

antonio dijo...

tocalaotravezSam

EL DETONANTE DE LOS SENTIMIENTOS

¿Qué hace despertar nuestros sentidos? Una carcajada de alguien al otro extremo de la barra del bar; una sonrisa de un peatón al cruzarse; un roce entre manos, un simple roce; un abrazo, un beso, una caricia…pero si no tenemos a nuestro alcance todo eso ¿qué tenemos?

Es algo extraño, pero al igual que todas las especies, somos capaces de desarrollar aquellos “sentidos” de los que carecemos. Un ciego no ve, pero a veces “ve” muchas más cosas que los que sí lo hacemos. Un sordo no oye, pero puede componer una de las más maravillosas sinfonías jamás escuchada.

Los sentidos se activan y con ellos los sentimientos. Hay detonantes que por muy extraños que parezcan se ponen en marcha cuando menos lo esperamos. La gente que no se conoce, que jamás se ha visto, que lo único a que han llegado es a cruzarse mensajes por internet, saben muy bien de lo que hablo.

Todo es posible en esta vida, todo, y cuando escoges (tal vez porque no te queda otra opción o las que había se te han agotado), relacionarte en la distancia, sabes bien que a través de un texto, de su forma en la que está escrito, de las expresiones que cuelgan de él, sabes muy bien que esa persona “disfrazada” por un nick, por un avatar, es alguien que siente. Si te llega lo que lees, si logras leer más allá de lo escrito y averiguar cuál es su naturaleza, habrás empezado a quererla. ¿Qué más da cómo sea? Viejo, joven, alto, bajo, gordo, flaco…Todo esto que en nuestra vida normal no son más que barreras que nosotros mismos construimos, y aquí resulta, paradójicamente, que no las hay.

Rara vez se logra esa capacidad, lo sé, pero si se produce el milagro, todos los accesorios que nos rodean y devoran nuestra vida desaparecerán de un plumazo y ya solo nos importará lo esencial de ese “ser”. Solo eso, sí, “solo eso” ¡Ahí es nada!: Una auténtica maravilla.

Esto, y no otra cosa, es el detonante de los sentimientos.